lunes, 23 de abril de 2007

Marujita

Marujita se marcha a cuidar al viejo y llorar al hermano. No es un viaje de filigranas ni de petunias, ni de bonsáis con fruto, ni de cacatúas de colores. Marujita se marcha triste y yo me quedo peor. Marujita se lleva la iglesia y la misión consigo. Ahora es la madre la que vuelve al nido.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que bello panorama de Guayaquil. de donde estabas guindado cuando tomaste la foto?

Capitán Escafandra dijo...

Desde el faro